¿PARA QUÉ REIR?

Todos sabemos los efectos que produce la risa. Sin embargo, de vez en cuando se nos olvida. El objetivo de este post es recordar algunos elementos de la risa que proporciona bienestar físico y mental.

Por un lado, en referencia a la salud física, se observan unas mejoras en los diferentes sistemas del organismo. Tales como el «respiratorio», donde facilita el despeje de las vías respiratorias por una mayor capacidad de infiltración de oxígeno. En el sistema «circulatorio», mejora la activación sanguínea en general, sobre todo protege el corazón, facilitando la bajada del nivel de la presión arterial. En cuanto al «sistema digestivo» favorece la activación gastrointestinal, y reduce algunos síntomas físicos del estrés. Respecto al sistema «inmunitario», lo estimula con una mayor resistencia a infecciones y enfermedades.

Por otro lado, los efectos de la risa en la salud mental son inminentes. Mejora la calidad del sueño, útil en el tratamiento del insomnio. Así, que reír disminuye la ansiedad, reduciendo el estrés, a la vez de promover el sueño profundo y reparador. Mejora el estado de ánimo, combatiendo la ansiedad y el estrés que produce pensamientos negativos. Modificados por otros que generen sentimientos positivos. Así mismo, tendiendo a producir mayor ilusión y esperanza en las personas.

 

¿Qué es lo que hace pensar que no podemos hacerlo?

Nuestros pensamientos, creencias, costumbres, es decir, nuestro bagaje experiencial y sobre todo nuestro carácter. Esto puede hacer que nos encontremos con limitaciones y nos veamos con la incapacidad de realizar dosis de risa para mantenernos saludables.

Pero alguien puede preguntar, ¿No siempre es posible? Es cierto, todo estará en función de la situación que estemos pasando. Para ello, la percepción de las cosas va a influir. Eso hará que estemos más o menos preparados para afrontar las circunstancias que nos lleguen día a día. Ver las opciones nos facilitará hacía donde dirigirnos y cómo proceder. Así pues, una vez abordado la cuestión, comprobaremos, si existe algún motivo sustancial para no incorporar la actitud de reír, sonreír. O en su contra, manejar la situación para que nos perjudique menos,  adaptándola para que se nos haga más llevadera. Por ejemplo: ante un problema, dependerá el enfoque que se le dé, reflexionar sobre el mismo  y gestionarlo de la manera más eficaz, producirá finalmente un estado de bienestar.

 

¿Entonces por qué reír?

– El hecho de estar riendo, alivia el dolor, porque libera endorfinas, aparte de distraer el pensamiento. Puesto, que no suele ser darse ambas actuaciones a la vez. Algunas investigaciones, revelan la inducción de la risa, como posible tratamiento en la mejora del estado de ánimo, favoreciendo la recuperación de la enfermedades.

– Una buena carcajada, sobre todo al comienzo del día, proporciona un estado saludable de bienestar.

– Mayor resistencia a las enfermedades. Así, a la persona la mantiene joven, con una mayor salud física y emocional.

-Sobre todo, aumenta la energía, favoreciendo la creatividad, memoria y las relaciones sociales con los demás.

 

¡Por qué no incorporar esta actitud al comienzo del día!

 

Ama y Vive