La esperanza, es la actitud puesta con la intención de que algún día nuestros deseos se hagan realidad. Sin embargo, se requiere la creación de aquellos pasos que permitan acercarnos a lo que nos gustaría alcanzar. De forma fortuita es posible que nos llegue, pero la probabilidad es tan baja como que nos toque el gordo de la lotería. Lo que se puede hacer, es ponernos manos a la obra y ser nosotros mismos lo que actuemos para conseguirlo.

Primero, cuando se desea algo, tiene que ser convincente, algo muy concreto y viable, que nos produzca la sensación de conciencia de que lo queremos de verdad. Lo que permite afirmarlo en el pensamiento para que llegue a realizarse. ¡Aquí! Hay que diferenciarlo de aquello que nos gustaría, porque este término implica algo que dejamos para un futuro que no sabemos si llegará.  

Segundo, hay que tener cuidado con lo que se desea, porque si no hemos elaborado bien la petición, es posible que nos llegue, pero no como lo habíamos pensado. Para ello, sería conveniente detallar lo que queremos, cuanto más mejor. Así nos ajustaremos al prototipo de aquello que nos habíamos imaginado.

Tercero, la escucha interior (intuición) facilita aquello que consideramos que mejor nos conviene. En ocasiones nos dejamos llevar por personas que permitimos que decidan por nosotros. Puede suceder ante esta situación que no vaya de acuerdo a nuestras pretensiones, y acabemos haciendo algo que no va con nosotros. Quizás, para entonces, lo averiguemos a través de los resultados.   

Cuarto, una actitud receptiva mantenida durante el tiempo que haga falta, de los acontecimientos en los que se irán elaborando. Sin perder la paciencia porque se estará abierto a recibir señales y oportunidades para alcanzar nuestro deseo.

Quinto, nuestros pensamientos tienen que encontrarse en armonía para lo que queremos recibir.

Sexto, una mente abierta para que no lleguen pensamientos contradictorios que puedan alejarnos de aquello que deseamos. Mediante un control de lo negativo, de las creencias limitantes, miedos y bloqueos internos para que se puedan eliminar.

Séptimo. Realizar afirmaciones congruentes de lo que se desea y se quiere, transcritos en papel, nos ayudará a reforzarnos, a grabarlos en nuestro subconsciente, para persistir de forma positiva lo que se quiere conseguir.

Y, por último, pasar a la acción una vez que se está preparado.

¡Qué tú deseos y sueños se hagan realidad!