Según la RAE, el término “enigma” proviene del lat. aenigma, y este del gr. αἴνιγμα aínigma. Se define como una realidad, suceso o comportamiento que no se alcanza a comprender, o que difícilmente pueden entenderse o interpretarse.

Para una gran cantidad de padres, la etapa de su hijo/s adolescentes la consideran conflictiva, puesto que se hallan en la tesitura de cómo manejarlos. Les suponen retos, llegar a marcar determinados límites, con la incertidumbre de si podrá llegar a un entendimiento que no perjudique la relación entre ambos.

                La adolescencia, según la OMS (Organización Mundial Salud),  periodo (10 a 19 años) del ser humano que sigue a la niñez y precede a la juventud. Es una etapa evolutiva, donde se produce numerosos cambios, ejemplo de algunos de ellos: fisiológicos (crecimiento óseo de forma rápida, y ligeras molestias en algunas articulaciones; cambios súbitos de tipo hormonal (sexual)), personales (construir su propia autoestima y autoconcepto,  siendo la imagen y la estética un elemento fundamental para la elaboración de su propia identidad y bienestar; sociales (gregarismo, relacionarse con los demás, fuera de la familia).  Búsqueda de la identidad personal, explorando el sentido de vida.

La OMS fundamenta la necesidad de actuar en niños y adolescentes, puesto que representan casi el 40% de la población mundial, y se hallan entre los grupos más vulnerables. Puesto, que un niño necesita crecer y desarrollarse para convertirse en un adulto sano, responsable y productivo. Además, considera la importancia de invertir en su salud, como una manera más rentable de asegurar la prosperidad de las naciones y sin duda la decisión económica más acertada.

La adolescencia es una etapa de grandes riesgos, pero también de grandes oportunidades. Existen algunos factores protectores, que promueven  comportamientos saludables. La «comunicación eficaz», produce relaciones satisfactorias con los progenitores e iguales.  La «confianza«permite comportarse de acuerdo con los límites impuestos y las estructuras establecidas. Un «ambiente escolar propicio», alienta a  expresarse libremente. Lo que puede derivar a tener menor probabilidad de iniciarse tempranamente en la actividad sexual, el consumo de sustancias tales como el tabaco y el alcohol, y de presentar cuadros de ansiedad y depresivos.  

Desde un enfoque integral del ciclo vital, la ayuda que se le brinde a un niño afectará a su bienestar inmediato, que tendrá un impacto significativo sobre su salud y desarrollo en los años sucesivos.

Para más información sobre el tema, se puede dirigir al siguiente enlace:

Recuperado de https://docplayer.es/20720561-Orientaciones-estrategicas-para-mejorar-la-salud-y-el-desarrollo-de-los-ninos-y-los-adolescentes-organizacion-mundial-de-la-salud.html

 

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