Este post pretende concienciar de la situación actual que estamos atravesando y que afecta a nivel mundial. Pandemia «Coronavirus«. Recibimos cantidad de información de forma prudente y cautelosa, que seguramente no es toda la que es, para no angustiar a la población. Aun así, estamos en un estado de alarma en la que nos repercute a todos los seres humanos en estos momentos. Por qué de una manera u otra sus consecuencias nos están llegando y mucho más que nos llegarán.

La cuestión es ¿Está el ser humano preparado para estos acontecimientos? Que decir tiene, que nos hallamos en una situación problemática, donde la incertidumbre se instaura en las personas, hasta tal punto que en ocasiones puede que no se perciba la realidad en su justa medida.

Ciertos acontecimientos como los que estamos atravesando, nos invita a la reflexión. Hasta ahora el individuo aislado formaba parte de la totalidad y en estos momentos actuales formamos parte de un todo. Es decir, el desempeño de cada uno en hacer que no se propague el virus, hará que consigamos vencer nuestros miedos, proporcionando más seguridad. Y, sobre todo, el aprendizaje de todo ello que nos sirva para comprender donde estábamos (para no cometer los mismos errores), donde nos encontramos (paliando la problemática en la búsqueda de soluciones) y donde nos podemos encontrar (para que no vuelva a suceder acontecimientos como los vividos).     

Sin embargo, se aboga a la esperanza por ser el camino del equilibrio instaurado. Donde cada ser debería actuar con responsabilidad, moderación, precaución y sabiduría ante sucesos adversos que perturban a sí mismo y a la sociedad.

Tenemos que estar preparados para las repercusiones negativas. El ser humano tiene fuerza, voluntad y capacidad de adaptación. Es entonces, cuando las personas al tener una dirección y una meta establecida conseguirá superar los obstáculos y las dificultades. Así que propongo estar unidos para vencer y superar esta situación con mis tres P:

¡PACIENCIA!  ¡PERSEVERANCIA! ¡POSITIVIDAD!